Estáis en el corazón de ALCATTRAZ, el bloque de celdas del que se dice que solo se sale en una caja de madera. Pero habéis encontrado una grieta en el sistema de turnos de los guardias.
Tenéis exactamente 75 minutos antes de que el siguiente destacamento llegue para el recuento nocturno. Si para entonces no habéis logrado cruzar el patio y burlar el muro perimetral, las puertas se sellarán y no habrá una segunda oportunidad.
Las herramientas están ocultas, las pistas están frente a vosotros y el tiempo es vuestro peor enemigo. En ALCATTRAZ, el acero no perdona los errores. Vuesta única misión es clara: FUGARSE antes de que se enciendan las luces de emergencia.
Corred. El tiempo vuela.